Y pensar que la vida puede terminar en un segundo. Minutos anteriores puedes estar festejando, llorando o riendo, no importa que estes haciendo, siempre serás victima del destino. El destino arrasa con todo, sin importar nada. No piensa en lo feliz que puedes estar, que son los días más felices de tu vida, que aún te quedan cosas por hacer en la tierra. El destino no tiene conciencia ni remordimiento. Fuiste, eres y serás víctima del destino.